sábado, 1 de junio de 2013

Anécdotas de un mejillón y una leona ( XXXII )


Aplausos y llenazos ( y III )




A Barcelona llegué con la compañía de teatro de un facha asqueroso, representando una obra vomitiva. Y en Barcelona me despedí de este sujeto porque ya no le aguantaba. Dejo para otra ocasión el relato de esta historia.
Estuve durante un tiempo alojado en una pensión de la calle Conde de Asalto, que años más tarde se llamaría Carrer de la Rambla. ( lo descubrí cuando regresé a esta ciudad a manipular un muñeco por video para el stand de Cristalería Española en "Construmat 87", la feria de la construcción )
Sólo y sin un duro en el bolsillo, me busque la vida en la Ciudad Condal "vendiendo" cajas de cerillas para un "viaje de fin de estudios" ( era muy joven y daba bien en el personaje, je, je! ) Me alimentaba a base de pollos a l'ast y bocatas, bebiendo muchos copazos de 103 ( no soy alcohólico, pero he sido un buen bebedor ) y desahogándome con las putas del Barrio Chino. Hasta que llegó el verano. Con un bolso colgado al hombro por todo equipaje me lancé a los pueblos a recitar. Me estrené en Arenys de Mar junto con un chico que tocaba la flauta.






( Arenys de Mar y Llança, dos hermosos puertos de la Costa Brava )

En Arenys de Mar dormí en la playa "custodiado" por una jauría de perros que se habían hecho amigos mios. El "líder" del clan perruno no permitía que se acercasen a mí los demás canes.
En Figueras ( aproveché para ver el Museo Dalí y conocer Cadaqués ) entablé amistad con unos chicos que me invitaron a inaugurar su pub con una actuación: Pub La Pera. Saqué un dinerito pasando la gorra.
En Llança se celebraban las fiestas y el concejal de cultura ( de Convergencia y Unión ) me presentó a Gato Pérez ( uno de los máximos exponentes de la rumba catalana ) y este me permitió hacer de telonero en su recital. Recuerdo que iba a ser al aire libre, pero llovió y nos trasladamos a un teatro, y recuerdo con mucha emoción que varios "charnegos", hombres y mujeres de Andalucía, se acercaron a felicitarme y abrazarme porque habían llorado al escuchar los versos de García Lorca. Y nunca he olvidado las palabras de aquel concejal cuando me pagó las 2.000 pesetas prometidas: "Te mereces tú las 20.000 pesetas que le pagamos a Gato Pérez"
Seguí mi particular tourné hasta Port Bou, la mayor parte del recorrido caminando, como los cómicos del "Viaje a ninguna parte", je, je! Recuerdo haber estado también en Rosas, en La Escala y en Colera, y quizá algún otro pueblo que no me viene ahora a la memoria. Un tipo de vida interesante, pero sólo para ciertas edades y con determinado espíritu rebelde. Todos los días me levantaba sin un duro y todos los días comía.

Veinticinco años después llegué a Murcia en el mismo plan, pero con una mejora: un pequeño amplificador con su batería y un micrófono. Llegué a ganar unos 100 euros en una sola noche en las fiestas de Murcia, y una cifra parecida en el Paseo de la Playa de Santiago de la Ribera. El resto de los días me defendía a trancas y barrancas recitando frente al Corte Inglés de la plaza Virgen de la Fuensanta. La ignorancia e incultura de las gentes hace que te miren como a un bicho raro, sobre todo los adolescentes, pero recibí muchas felicitaciones de la gente sensible y culta. Algunos señores mayores me citaban a grandes rapsodas que habían conocido en su juventud y afirmaban que yo era mejor que ellos. Elogios de este tipo me daban una moral tremenda y la fuerza suficiente para seguir en la puta calle. Muchas personas me pedían el teléfono con el fin de contratarme para actuaciones, pero luego no me llamaban. No obstante, me salió una actuación el teatro de Blanca del Río Segura, otra en el casino de Molina del Segura y otra en el Museo de Bellas Artes en el Dia Internacional de los Museos. En esta última actuamos una selección de los mejores artistas de la calle, y lo mejor de todo es que nos pagaron 400 euros a cada uno, un chollazo!
En el casino de Molina del Segura me dijeron que yo era lo mejor que había pasado por allí. Me prometieron otra actuación, pero parece ser que algunos de los socios se negaron. Una "conjura de necios", ya lo entiende usted, Doña Leona, los mediocres no soportan que un "perro callejero" tenga más talento que ellos.





( Murcia, al fondo su catedral. En la otra imagen: Blanca del Río Segura )

También recité en una boda civil en el ayuntamiento, y en los estudios de la cadena SER grabé un poema inédito de José Zorrilla, que es una elegía a Murcia. Me entrevistaron un par de veces en la prensa y también escribieron un artículo muy bonito elogiándome.





( Primera foto: Antonio Pérez Crespo. Segunda foto: El Corte Inglés de Murcia. Frente a esa puerta estuve varios años recitando )

Antonio Pérez Crespo, que fue el primer presidente de la Comunidad de Murcia, se detuvo algunas veces a darme un billete de 10 euros. Yo solía leer sus interesantes artículos en el periódico "La Opinión" Falleció recientemente, vi su obituario en El País.
También hice de payaso mímico en la calle, como los mimos, subido en una caja, pero sin estarme quieto. Y también tuve mi pequeña o gran compensación moral en esta faceta. Un señor se paró y me dijo: "Le he conocido a pesar del maquillaje, es usted tan bueno en esto como recitando" ( Je, je!, hoy no tengo abuela, Doña Leona! )
Un "caza talentos" de una televisión local me quiso llevar a su programa, pero me negué.
Cristobal y María fueron mis mejores amigos en Murcia. Son matrimonio y tienen un puesto de chucherías y globos ( y en Invierno castañas ) enfrente del Corte Inglés, donde yo recitaba. Cuando estaba en apuros porque me echaban poco dinero, María me prestaba algo. Siempre se lo devolví.

Comencé este escrito diciendo que hay dos cosas que motivan especialmente a un cómico: los aplausos y los llenos en el teatro. Mis "llenazos" fueron más bien fuera de los teatros: Aquel Uno de Mayo en Madrid y en el mitín pre-democracia de Pola de Laviana. También conocí algunos llenos con la comedia "El secuestro de un fontanero al desnudo", pero la mejor racha la tuve
con el Teatro Popular Español en Avilés: Un mes en cada uno de los cuatro barrios de Avilés: Versalles, La Maruca, Cristalería Española y La Carriona. ( Ya comenté que en La Carriona nos coincidió con la muerte de Franco ) Aquellos llenos son impensables hoy en día, las poquísimas carpas que quedan no llegan a pasar de una semana en cada plaza, y aún así me parece mucho.




( En la primera imagen: panorámica de Avilés. En la segunda: Un hermosísimo plano aéreo de Candás )

En Candás, un bellísimo pueblo marinero ( en donde ligué con una tía y por poco me mata el novio ) se dio un hecho extraordinario: Coincidió una función nuestra con una actuación de Romina y Albano (números uno en aquellos años ) en una sala de fiestas distante a unos cien metros de nuestro teatro. Pues bien, tuvieron llenazo ellos y lo tuvimos nosotros. Insisto: cosas impensables hoy en día.
Después de una función en Candás salí corriendo a pedirle un autógrafo para mi hermano pequeño a un futbolista del Atlético de Madrid que había estado viéndonos. No recuerdo su nombre porque yo no era muy aficionado al fútbol entonces, pero la gente que entendía me dijo que era un jugador muy importante.
Estoy seguro de que si yo hubiese sido un superdotado para el fútbol y no para el teatro, me hubiesen ido las cosas mejor en la vida.
Buen día, amigos lectores!